> Diario de Abish

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domingo, 17 de agosto de 2025

Invitación a experimentar plenamente las bendiciones de la expiación del Salvador.

Si bien no se la menciona explícitamente, siento que la invitación del discurso del élder Quentin L. Cook consiste en vivir a pleno el Evangelio, para que las bendiciones derivadas de la Expiación de Jesucristo se derramen sobre nuestras cabezas. El gran Plan de Salvación y el sacrificio expiatorio del Salvador están intrínsecamente ligados. De hecho, sin el segundo el primero no tendría razón de ser.

¿Cómo se puede vivir más plenamente el Evangelio, entonces?
  • A pesar de las pruebas y desafíos, podemos mirar hacia adelante, hacia Jesucristo, con la seguridad de que Él "nos rescata[rá] de las tempestades de la vida mediante Su Expiación de acuerdo con el plan del Padre".
  • Podemos escuchar y seguir los consejos del profeta, al igual que los pioneros en su travesía por el desierto durante la temporada invernal para " salvar a los santos atrapados".
  • Transmitiéndoles a nuestros hijos la "sana doctrina" para que ellos mismos, a su vez. "cre[zcan] y cri[en] a sus [propias] familias en Sion”.
  • Ministrar a los demás de tal modo que podamos "rescatar[los] de desafíos físicos y, especialmente, espirituales".
  • Teniendo una actitud optimista, aún en las pruebas, para ser capaces de ver "el lado bueno de la vida".
  • Hacer de la adoración en la capilla y en el Templo nuestra prioridad.

¿La buena noticia? Estas bendiciones (y otras) no están reservadas tan solo a unos pocos. El Plan de Salvación es para toda la humanidad.


viernes, 15 de agosto de 2025

Invitación a ser parte del apresuramiento de la obra del Señor


La lectura de Ante nuestros ojos, ayuda  a poner en perspectiva lo que está sucediendo, actualmente,  en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, para que "no pasemos por alto la majestuosidad de este momento [ya que el] Señor...  está apresurando Su obra".

En 1834, José Smith profetizó, ante un reducido grupo de miembros de la Iglesia recién restaurada, que ésta "llenar[ía] el Norte y el Sur de América [y el] mundo". Actualmente, con 367 templos en diversas etapas de diseño, construcción o funcionamiento; aproximadamente 80.000 misioneros, sirviendo en 450 misiones, y 308.000 nuevos miembros que se han unido a la Iglesia gracias a la obra misional; 800.000 alumnos inscriptos en Seminario e Instituto y más de 75.000, en BYU–Pathway Worldwide, a nivel mundial,  la profecía, ciertamente, se está cumpliendo.  Aunque, a simple vista, estos números  parezcan una mera estadística, revelan "el espíritu del recogimiento [el cual] es llevar almas a Jesucristo y Su Evangelio".

Al preguntarme cómo es que puedo ser parte yo del apresuramiento de la obra del Señor (En definitiva, la invitación que hace el élder Rasband) de una manera más eficaz,  sentí la impresión de que "no debía dormir durante la Restauración" ni creer que "todo va bien en Sión" (2 Nefi 28: 21).

El no dormir durante la Restauración forma parte de éste mensaje del presidente Utchdorf. Entre otras cosas, él dijo:
 
"Cuando nuestro tiempo en la vida terrenal se haya terminado, ¿qué experiencias podremos compartir sobre nuestra contribución a este período significativo de nuestra vida y para el avance de la obra del Señor? ¿Podremos decir que pusimos manos a la obra y trabajamos con todo nuestro corazón, alma, mente y fuerza? ¿O tendremos que admitir que nuestra función, en su mayor parte, fue de observadores?"
"Hay demasiado en juego para nosotros como individuos, como familias y como la Iglesia de Cristo para hacer las cosas a medias en esta obra sagrada.
Ser discípulo de Jesucristo no es una labor de una vez a la semana o una vez al día. Es una labor constante y permanente."
"Estemos despiertos y no nos cansemos de hacer lo bueno, pues estamos “poniendo los cimientos de una gran obra”, incluso haciendo los preparativos para el regreso del Salvador. Hermanos, cuando nosotros añadimos la luz de nuestro ejemplo como testigo a la belleza y el poder de la verdad restaurada, no dormiremos durante la Restauración."

Del mismo modo, el pensar que "todo va bien en Sión" puede causar que bajemos la guardia y caigamos en una falsa sensación de seguridad e, incluso, en la inactividad espiritual, casi sin darnos cuenta. 

Como una de esas personas a las que, a veces, les cuesta salir de su zona de confort, agradezco mensajes como el del élder Rasband, al que acabo de dedicarle este post.


miércoles, 13 de agosto de 2025

Invitación a ser espiritualmente sana

"¿Quién subirá al monte de Jehová?¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón,el que no ha elevado su alma a la vanidad ni jurado con engaño." (Salmo 24: 3-4)

 

¿Qué significa o implica ser espiritualmente sana en Cristo? A continuación, intento transmitir los pensamientos que me inspiraron las palabras de la hermana Johnson mientras leía y tomaba apuntes, camino al trabajo:
  • La sanación espiritual nace de la fe y la conversión en Jesucristo.
  • El término “sanar” se tradujo de una palabra griega que significa salvar, rescatar, liberar o curar. El descubrir esto amplió mi perspectiva sobre el alcance que tiene  el sacrificio expiatorio del Señor. Quizás no sea liberada de mis debilidades físicas y desafíos emocionales pero mi espíritu es de Él. Soy Suya y volveré con Él si hago mi parte. Estoy en Sus manos. Siempre viene en mi rescate.
  • Mientras reflexionaba en el hecho de que Jesucristo rescató mi espíritu, lo liberó de la obscuridad, rompió las cadenas que me tenían atada vino a mi mente el video El mediador.


Ser espiritualmente sana significa:
  • mantenerme digna, virtuosa, convertida, totalmente diferente de la persona que era antes de recibir la remisión de mis pecados;
  • ser merecedora del sacrificio que Cristo hizo por mi;
  • ser agradecida y retribuir;
  • reconocer Su mano en todas las cosas;
  • honrar Su nombre;
  • ser Su discípula
En definitiva, ser espiritualmente sanos implica permitir que la luz de Jesucristo brille tanto en nosotros que no haya lugar para las tinieblas. La invitación no puede ser más apropiada en los tiempos que corren.  

martes, 12 de agosto de 2025

Invitación a ser humilde

Foto de Fa Barboza en Unsplash


Podría haber empezado a leer cualquier de los discursos pero, no, decidí seguir un orden (Esto no quita que, quizás, cambie de idea más adelante y elija ir por la mitad de la Conferencia o, ¿quién sabe? por el final ☺.)

Ya desde su título, Como un niño pequeñito,   el élder Holland anticipa que la invitación tiene que ver con ser "sumiso, manso, humilde [...], tal como un niño..." (Mosíah 3: 19). Y no, la humildad no hace referencia  a la situación económica de una persona sino a su condición espiritual o, en otras palabras a la disposición a ser enseñable y a someterse a la voluntad del Señor, sin ningún "atisbo de orgullo" en su corazón.

En lo personal, estoy trabajando mucho por desarrollar el atributo de la humildad, de manera más plena, por lo que agradezco cada vez que algún líder o autoridad general hace referencia al tema. 

En mi esfuerzo por profundizar mi estudio sobre las invitaciones y la humildad, el buscador de la Biblioteca del Evangelio me dio como resultado una larga lista de sugerencias. Los títulos de los mensajes que más me llamaron la atención, en esta oportunidad, fueron Por vía de invitación, del año 1992,  y Humildes para aceptar y seguir, del 2023.

Fragmentos del primero:

"Creo que todo ser lleva en su interior el deseo de venir a Cristo. Quizás por el hecho de que somos hijos de Dios tenemos la necesidad humana básica de hacerle esa promesa a la parte espiritual de nuestro ser. Cada uno de nosotros trata de llenar esta necesidad de acuerdo con su conocimiento.
Como miembros de Su Iglesia verdadera, quizás no necesitemos tanto que se nos enseñen nuevas cosas como que se nos recuerden aquellas que ya sabemos; eso es lo que logramos cuando meditamos sobre el nacimiento de nuestro Salvador; creo que el hacerlo le recuerda a nuestra mente terrenal aquellas cosas que nuestro espíritu ya sabe."

Fragmentos del segundo:

"A todos nos gusta pensar que somos lo suficientemente humildes, pero algunas experiencias en la vida nos hacen darnos cuenta de que el orgulloso hombre o mujer natural a menudo está muy vivo dentro de nosotros."
"Algunas personas confunden ser humildes con otras cosas, como, por ejemplo, ser pobres; pero en realidad hay muchos que son pobres y orgullosos, y también muchos que son ricos y a la vez humildes. Otros que son muy tímidos o tienen baja autoestima pueden tener una apariencia externa de humildad, pero en el fondo hay veces que están llenos de orgullo."
"[L]a invitación y la promesa del Señor son claros y reconfortantes: “Sé humilde; y el Señor tu Dios te llevará de la mano y dará respuesta a tus oraciones”


lunes, 11 de agosto de 2025

Cincuenta y cinco días para entregarle al Señor una mejor versión de mí misma

Allá, por octubre de 2019, me propuse leer un discurso de la Conferencia General diario e ir, paralelamente, registrándolo en este blog. Lamentablemente, no pude cumplir mi meta. El ser constante es, algunas veces, un desafío para mí.

Este año la misma idea venía rondando mi mente pero no terminaba por poner manos a la obra. El impulso que estaba necesitando vino de parte de un mensaje que se compartió hoy en la clase de Sociedad de Socorro de Catán 2, el cual hacía referencia a las invitaciones que el presidente Russell M. Nelson hizo en las dos últimas conferencias (abril y octubre de 2024). En ambas, nos pedía que estudiáramos y meditáramos los mensajes de los discursantes.

Tomé la determinación, entonces, de leer los treinta y dos discursos para descubrir qué otras invitaciones tiene el Señor para hacerme en cada uno de ellos. Pero, a diferencia del 2019, no me enfocaré tanto en publicar un post cada día (Si logro hacerlo, será porque surgió de manera natural y no como una "obligación".), sino, más bien, en llegar al último mensaje antes de la próxima Conferencia General, que se llevará a cabo el 4 y el 5 de octubre. Tengo, por lo tanto, cincuenta y cinco días para leer, meditar, aprender y esforzarme por entregarle al Señor una mejor versión de mí misma.