> Diario de Abish: Salida

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martes, 2 de mayo de 2017

Sábado, domingo, lunes...¡FOTOS!

Sábado: Patio Gastronómico (stands de colectividades en Capital Federal).

En el stand de la colectividad judía, mi esposo y yo probamos Lajmashin y nuestro hijo pequeño Knishe. (Nuestro hijo mayor ya no quiere salir con nosotros 😩) ¡Muy ricas ambas comidas!






También dimos una vuelta por la Casa Rosada que estaba a unos pasos nomás de los puestos de las colectividades.







Domingo: Conferencia de Estaca.  Fui con preguntas...Volví con respuestas ☺🙌.

Sólo saqué fotos mientras estábamos volviendo a casa 😂.






Lunes (feriado en Argentina): Actividad del Sacerdocio Aarónico (Campeonato de fútbol y choripaneada 😋). Christian, mi hijo, fue uno de los jóvenes que organizó. Yo no fui. Me quedé en casa preparando las clases de seminario... ¡Pero mi esposo fue y participó!








lunes, 20 de marzo de 2017

Panza (y alma) llena, corazón contento.

El sábado pasado casi no estuve en casa 😄.

Por la mañana, visita al Templo. (Una de las metas que me puse para éste 2017 es asistir como mínimo una vez al mes). Pude efectuar ordenanzas por mis antepasados. Me sentí especialmente emocionada cuando pude trabajar por mi abuela paterna, a quien no conocí.

Al salir, como siempre saqué un par de fotos. Otros miembros se estaban sacando fotos, también. ¡Es maravilloso! Por más veces que hayamos ido al Templo, las fotos en los jardines, al lado de la fuente, en la entrada del Templo son infaltables. ¡Es que somos felices de ir al Templo y lo queremos registrar!

Mi sesión de fotos en el Templo:











A mi mente vinieron las siguientes palabras del presidente Thomas S. Monson: “Al tocar nosotros el templo, el templo nos tocará a nosotros”. Y de ahí la idea de las fotos.
Por la tarde, salida en familia a una Feria de Colectividades:


Benja comiendo empanadas de jamón y queso

Yo me incliné por algo dulce ésta vez... Ya era de tarde, hora de la merienda😋

No me decidía...

Baclavá en el stand de Siria.  Rico. Pero muuuuy dulce para mí.

¡Quería algo salado para neutralizar tanto dulzor! Elegí una arepa de queso colombiana

Lo que quedó de la arepa...

De yapa, pan casero... No pudimos esperar y, por poco, se acaba antes de llegar a casa.

Hermoso sábado, alimentando el espíritu... y el estómago 😉.
Los dejo con unas palabras que citó el presidente Monson alguna vez (y que reflejan lo que yo sentí que estaba haciendo al ir al Templo, primero, y luego al pasear con mi familia):
“Haz tu deber, que es lo mejor; y deja el resto en manos del Señor” 
Espero que les haya gustado el post. ¡Nos vemos en la próxima! 


viernes, 27 de enero de 2017

Diario de viaje a San Clemente: volviendo a casa

Viernes 20 de enero 2017. Anoche, llovió. A eso de las tres de la mañana de hoy la lluvia era intensa (con truenos y relámpagos) y tuvimos que dejar la carpa porque empezó a filtrarse agua. Terminamos durmiendo en el auto. Mi hijo y yo, envueltos en las bolsas de dormir...



En el auto, refugiados de la tormenta

A eso de las 10 de la mañana se vencía nuestra estadía en el camping pero no esperamos hasta esa hora. Mi esposo desarmó la carpa como pudo, abajo de la tormenta, guardó todo y nos fuimos. 

 Así se veían los alrededores del camping:






Fuimos a desayunar a la Terminal de micros y mientras mi esposo le cargaba grasa al auto para poder llegar a casa (la caja del auto pierde bastante grasa y es algo que se arreglara a la vuelta), mi hijo y yo vimos a los micros llegar y salir. 

El colectivo que ven a continuación ,es el colectivo local, que lleva hasta el Puerto de San Clemente. En colectivos como este nos movilizábamos por el Partido de la Costa las veces que fuimos y no teníamos auto:




Lo último que quería hacer antes de volver a casa era pasar por General Lavalle pero llovía bastante, y mi hijo ya se había dormido en el asiento trasero del auto, así que seguimos de largo. Es algo que queda pendiente.

Un poco del camino de vuelta a casa:






Salimos de San Clemente a las 9.36. y llegamos a casa aproximadamente a las 3 de la tarde.

En un momento, reflexionando, me pregunté si valió la pena arriesgarse, salir a la ruta y tardar tantas horas para ir y para volver (con la posibilidad de que el auto se quedara en el camino) y la respuesta es un rotundo ¡sí!

Mi hijo estaba muy ilusionado con estas vacaciones, quería ir a la playa. El solo hecho de ver disfrutar tanto a mi hijo, (y a mi esposo, que se metió al mar con él, y corrió por los médanos con él) llenó mi alma.

Espero que hayan disfrutado de esta aventura a San Clemente del Tuyú junto a nosotros. ¿A que aventura se han animado ustedes últimamente! Sus comentarios son bien recibidos. ¡Gracias por pasar por aquí! 

Diario de viaje a San Clemente. Día 4

19 de enero de 2017. Y nuestra aventura ya está casi terminando. Un día más y de regreso a casa. ¡A aprovechar!

Fue un día sin playa. A mi hijo menor le ardía el cuello por la exposición al sol de ayer así que no se quiso meter al agua. Y yo, que no me sé quedar quieta en la vacaciones, arrastré a mi esposo e hijo al Vivero Cosme Argerich. 

"Este vivero es orgullo de la zona, abarca la Av. XVI entre XV y XIV. Provee de árboles a los propietarios del Partido (pinos, eucaliptos, acacias, frutales, etc.). Su superficie alcanza 36 ha., de las cuales, 27 de ellas se encuentran forestadas. Cuenta con un paseo forestal y un complejo deportivo donde se practica tenis, fútbol, vóley, entre otros. Parque con parrillas, mesas, Juegos del Bosque, Baños Públicos." (Fuente: www.lacosta.gob.ar)

Algunas fotos del vivero:















Hubiéramos querido recorrer más mi esposo y yo pero mi hijo se sentía mal, así que no nos quedó otra que volver al camping.


A la tarde, después que bajó el sol fuimos a caminar por la orilla del mar. Llegamos hasta el centro.







Nos sacamos foto debajo del muelle:







Y subimos y bajamos los médanos:











Cansados pero felices, llegamos al camping:






Habíamos planeado cenar en el camping y dar una vuelta por la peatonal a la noche pero la caminata entre los médanos nos habían dejado agotados, así que no salimos al final. Igualmente el camping es lo suficientemente cómodo y completo, que no dan ganas de salir de ahí.

Pocos días en San Clemente ¡pero vividos intensamente!
Gracias al Señor por todas estas bendiciones.

Nos vemos en la última publicación del Diario de viaje a San Clemente.