> Diario de Abish

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miércoles, 14 de noviembre de 2018

Autosuficiencia: un asunto de familia

Siguiendo con la temática que empecé en el post anterior, les cuento que en nuestra última Noche de Hogar (la hicimos el 5 de noviembre. Sí, un poco atrasado y en desorden va éste Diario. ¡Qué le vamos a hacer! 😖) la clase giró alrededor de la Autosuficiencia. 

En base a lo que mi esposo y yo aprendimos en el curso "Educación para un mejor empleo" (yo un poco ya sabía. Éste curso lo había empezado hace un par de años pero no se llegó a terminar), conversamos con nuestros hijos de  principios como el trabajo, el diezmo, el llevar un control de nuestros gastos y el ahorro, entre otros.

     
Uno de los compromisos del curso es practicar y compartir  los principios que aprendemos en la clase. Me pareció una buena idea compartirlo en la Noche de Hogar, para que nuestros hijos estén al tanto (y participen) de las decisiones que mi esposo y yo vayamos tomando para progresar a nivel económico y espiritual. ¿Por qué? Porque el llegar a ser autosuficientes es un tema que involucra a todos los miembros de la familia.

También vimos este video:



Lo especial de esta Noche de Hogar fue que mi hijo mayor participó de buena voluntad 😊.

martes, 13 de noviembre de 2018

¡Allá vamos!

¿Les cuento algo? Desde el 27 de octubre, con mi esposo estamos participando de un curso de Autosuficiencia que se da en la capilla. 
"La autosuficiencia es la capacidad, el compromiso y el esfuerzo de proporcionar los elementos espirituales y temporales indispensables para sostener la vida de uno mismo y de la familia" ("Autosuficiencia", mensaje de las Maestras Visitantes, Liahona abril 2013)

Actualmente, se están dando dos cursos. Nosotros vamos al de "Educación para un mejor empleo". Son doce clases, los sábados. En cada una aprendemos un principio distinto, que debemos poner en práctica durante la semana y dar un informe al facilitador (no un maestro, sino una clase de "moderador" que interactúa con los participantes del curso). El propósito de este curso es "ayudar... a aprender y a poner en práctica los principios de la fe, la educación, el trabajo arduo y la confianza en el Señor." (Manual "Educación para un mejor empleo") 

¿Y saben qué? Con apenas dos clases, con mi esposo tomamos la decisión de estudiar. Averiguamos algunos cursos cortos que se dan por donde vivimos y hasta nos anotamos. Empezamos, si todo va bien, en marzo del año que viene. Por mi parte hace rato quería estudiar algo pero nunca me decidía, un poco por falta de ganas y otro por falta de tiempo. Mi esposo tampoco encontraba el incentivo (por los mismos motivos) pero entendió que al estudiar, al capacitarse puede ampliar sus oportunidades laborales. ¡Así que allá vamos!



¿Les interesa saber un poco más de lo que es la autosuficiencia? Más información acá

¡Hasta el próximo post!

lunes, 12 de noviembre de 2018

¿Importa el uso que hago de mi tiempo?






La razón de esta entrada es para compartir con ustedes dos hábitos que pude adquirir gracias al ayuno virtual que el presidente Nelson nos animó a hacer a todas las mujeres de la Iglesia en la última Conferencia General. Algo de esta experiencia la compartí en un post anterior pero, como me pasa a veces, una parte me quedó en el tintero (el post en cuestión ésta vez lo van a tener que buscar ustedes 😜)

Primer hábito: cada día, con Benja nos tomamos unos minutos y hacemos un juego de palabras. ¿Cómo sería? Muy simple: uno de nosotros dice una palabra y el otro dice otra palabra con las ultimas dos letras de la palabra anterior. No vale repetir. El que repite una palabra, pierde.  Para determinar quién de los dos es el primero en decir una palabra, jugamos a "piedra, papel, tijera". Y así estamos un rato largo. Nos reímos si nos equivocamos, la pasamos bien. Es un momento único, irrepetible, de madre e hijo. Hacer el ayuno virtual me hizo dar cuenta que no estaba pasando tanto tiempo con él como hubiese querido.  Digamos que el estar alejada de las redes sociales me "abrió" los ojos.

Otro hábito que decidí empezar: leer libros. En mi adolescencia leía seguido pero esa costumbre la fui perdiendo. El deseo de retomar ya lo venia sintiendo. "Para ser un buen escritor, hay que ser un buen lector", leí por ahí. Así que compré tres libros de cuentos (prefiero los relatos cortos a las novelas) en una librería de nuevos y usados. La invitación del presidente Nelson fue ese empujoncito, ese envión final que necesitaba. La idea es leer, por lo menos, un relato cada día.

Acá estoy, feliz con mi adquisición 







"Porque he aquí, esta vida es cuando el hombre debe prepararse...; ...el día de esta vida es el día en que el hombre debe ejecutar su obra...; ...porque después de este día de vida, que se nos da para prepararnos para la eternidad, he aquí que si no mejoramos nuestro tiempo durante esta vida, entonces viene la noche de tinieblas en la cual no se puede hacer obra alguna." (Alma 34: 32-33)

¿Importa el uso que hago de mi tiempo? Sí, porque se diluye y no vuelve más...

jueves, 8 de noviembre de 2018

Seminario: el final del recorrido.

Oficialmente, las clases de Seminario en nuestro barrio finalizaron el 1 de noviembre. El 3 los jóvenes rindieron la evaluación final y ¡aprobaron todos! 

Amé re descubrir el Libro de Mormón este año. Pude profundizar en el carácter de algunos personajes, que quizás había pasado por alto en 2014. Mi admiración por ellos creció. Para mí, como lo dije en distintas ocasiones, leer el Libro de Mormón en Seminario fue como hacer un viaje, un recorrido en el que los nefitas y lamanitas de la antigua América cobraron vida y, por lo menos por una hora de martes a viernes, "visitaron" nuestra salón.  




¿Les gustaría recorrer conmigo un poquito de lo que compartimos y aprendimos juntos los jóvenes y yo?




Y pensar que en éste post del año pasado no sabía adonde me necesitaría el Señor 😂.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

¿No quiero esos milagros para mí?

¡¡Lectores!! ¿¿Saben qué?? Hoy se cumplen 2 años y 1 día desde que empecé a escribir este blog. ¡Wow! ¡¡No lo puedo creer!! Gracias a todos aquellos que alguna vez me han leído y a los que todavía siguen por acá.


Después de esta breve introducción, prosigo. En mi última entrada les comenté de la invitación que el presidente Nelson les extendió a todas las mujeres de la Iglesia. Si no recuerdan de qué se trata, pueden refrescar la memoria  👉acá👈.

Igual, como soy buenita 😜, les cuento que la primer invitación consistía en ayunar de las redes sociales por diez días y la segunda, en leer el Libro de Mormón y terminarlo antes de fin de año. 

El presidente Nelson dijo:

"El efecto de su ayuno de 10 días podría sorprenderlas. ¿Qué notan después de tomarse un descanso de las perspectivas del mundo que han ido dañando su espíritu? ¿Hay algún cambio en lo que ahora desean dedicar su tiempo y energía? ¿Han variado algunas de sus prioridades, aunque sea un poco? Les insto a anotar y a seguir cada una de las impresiones que reciban."



¿Mi apreciación? Sí, puedo decirles que noté un cambio en mí durante y después de este segundo ayuno virtual (el primero fue con los jóvenes de seminario, cuando el profeta les hizo la invitación de ayunar de las redes sociales por siete días, en junio de este año). Reduje el uso de youtube (me encanta ver películas, series, etc., pero estaban dañando mi espíritu de una forma tan sutil que no me daba cuenta. En sí no son malas, pero eran una distracción) y usé ese tiempo de formas mas productivas y beneficiosas. 

En cuanto  a la segunda invitación, empecé un Libro de Mormón nuevito, para poder marcar cada versículo en donde se haga referencia al Salvador. Ya voy por Alma 19.

Acá les dejo un video para que vean que casi desde el principio podemos encontrar referencias a Jesucristo 👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇



Como pueden observar, casi cada página esta marcada o resaltada de alguna manera, lo que ayuda  a "visualizar" que el Libro de Mormón "habla de Jesucristo, se regocija en Jesucristo y predica de Jesucristo" (2 Nefi 25: 26). Verdaderamente el Libro de Mormón es otro testamento (testigo) del Salvador.

Las promesas por estudiar el Libro de Mormón de la manera que pidió el presidente Nelson son "acercarnos más al Señor" y ver "cambios, incluso milagros" en nuestras vidas.





¡Me apunto! ¿Y ustedes?