> Diario de Abish

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martes, 7 de marzo de 2017

Las manualidades no son lo mío pero....

Lo mío no son las manualidades. No al menos las que requieren muucho detalle como por ejemplo este conejito de porcelana fria: 



No tengo la suficiente paciencia para armar el cuerpito parte por parte, pintar los bigotitos, ojitos, pequitas, etc. Felicito a las que si lo hacen. De hecho tengo una amiga que es una genia con las manualidades.

Las pocas veces que realice alguna manualidad fueron velas y jabones. Eso sí me gusta. Incluso hice para vender pero no vendía casi nada así que dejé. Quizás algún día vuelva a hacer.

Pero lo que hoy quería compartir no tiene que ver con velas , jabones ni muñequitos de porcelana fría.

Lo que realice fue un marco para fotos, de esos que están tan de moda para Bautismos, Cumpleaños y demás acontecimientos.

Recibí como propuesta hacer uno de estos marcos para sacarle fotos a los chicos y chicas de Seminario (¡Hoy empezaron las clases! Pero eso es tema para otra entrada).

Bueno, busque en Internet (Google te salva para todo 😁😉) y del siguiente video solo tomé la técnica:



Yo no utilicé los materiales que aparecen en el video. Como dije, solo tomé la técnica e hice el marco a mi modo.

A mi me encanta reciclar, así que me puse a mirar a mi alrededor y a ver que tenía a mano para hacer mi marco para fotos.

Los materiales que utilice:

-cajas de esas en donde vienen los productos de venta por catálogo (tipo Tsu)
-cuter
-plasticola
-cinta de papel
-regla
-lápiz o birome
-2 papel afiche celeste
- 1 cartulina negra




Para empezar,  marqué y corté las "tiras" de cartón. Las medidas son a elección



Luego, fui uniendo las "tiras" con cinta de papel para formar el marco.


Así iba quedando.

Hice dos marcos y los uní con plasticola para que quedará mas firme



El paso siguiente fue forrarlos con el papel afiche. 


Las formas y tamaño de las letras también son a elección. Decoré con recortes de revistas.



¡Listo para usar! La verdad, disfruté haciendo éste marco para fotos y no gasté demasiado dinero. Lo importante es disfrutar del trabajo que se realiza y darle rienda suelta a la creatividad.


Espero les haya gustado esta idea reciclada. Dejen sus comentarios acá abajo. ¡Nos vemos la próxima!

jueves, 2 de marzo de 2017

El "cable" que comunica nuestra mente con la del Padre Celestial

Dentro de veintitrés días Benjamín cumple 8 años. En la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días los niños son bautizados recién a esa edad.
"Toda persona que haya alcanzado la edad de ocho años y sea responsable de sus actos debe ser bautizada. Algunas iglesias enseñan que los niños pequeños deben ser bautizados, pero esta práctica no está en armonía con las enseñanzas del Salvador. Cuando Jesús habló de los niños pequeños, dijo: “…de los tales es el reino de los cielos” (Mateo 19:14).
El profeta Mormón dijo que era una burla a los ojos de Dios el bautizar a los niños pequeños porque ellos no son capaces de pecar." (Principios del Evangelio, Capítulo 20: El Bautismo)
Aprovechando que se acerca ése día, en nuestra Noche de Hogar de hoy le hablé un poco a Benja de lo que significa el bautismo, y del Espíritu Santo que recibirá tras bautizarse.
Después miramos los siguientes videos:








Benjamín explicó de la siguiente manera la comunicación con el Espíritu Santo:

"El Padre y yo tenemos un cable que conecta nuestras mentes. Así nos hablamos pero el cable del Diablo interfiere en el medio y quiere entrar en mi mente para enseñarme cosas malas. Yo lo ignoro."

Le recordé que para no escucharlo debe orar o pensar en un himno, entre otras cosas.

En nuestras Noches de Hogar aún no participa la familia completa pero confío en que el Señor hará su parte si yo hago la mía.
"Yo, el Señor, estoy obligado cuando hacéis lo que os digo; mas cuando no hacéis lo que os digo, ninguna promesa tenéis." (Doctrina y Convenios 82: 10)

Que descansen y hasta la próxima. 

lunes, 27 de febrero de 2017

Tengo gozo en mi alma hoy...


Esta mañana, fuí con mis hijos a la capilla. Como siempre, nos llevó mi esposo.

En la clase de Sociedad de Socorro se leyó "Ven, sígueme", practicando el amor y el servicio cristiano, de la Liahona de Noviembre de 2016, y en Doctrina del Evangelio aprendimos sobre "...la única Iglesia verdadera y viviente".

Durante la Reunión Sacramental, me dieron 15 minutos y dí un discurso sobre Seminario, que empieza el 7 de marzo (soy la maestra así que estoy ansiosa y feliz por volver a enseñar).

A la tarde, mientras iba viajando con mi esposo y mis hijos a la casa de mis suegros (desde donde estoy escribiendo este post), pude sentir el amor que el Padre Celestial tiene por mí. Con el corazón rebosando de gozo y gratitud, fui escribiendo en la aplicación Notas de mi celular las cosas por las que le estoy agradecida y son las que transcribo a continuación.

Estoy agradecida con mi Padre Celestial por:

-tener mi propia familia (esposo e hijos, a quienes amo);
-haber nacido de buenos padres (con sus fallas y virtudes, me dieron lo mejor que pudieron);
-la Tierra y las maravillas de Su Creación;
-haber tenido la posibilidad de haber ido al colegio y terminado mis estudios (Primaria y Secundaria);
-los verdaderos amigos;
-el servicio que otros hermanos y hermanas me han brindado;
-haber encontrado la Iglesia verdadera, después de mucho buscar, y haberme bautizado en ella;
-las respuestas del Señor a mis oraciones;
-porque mis pecados fueron perdonados y pude iniciar una vida espiritual nueva, desde cero;
-porque puedo ver, escuchar, oler, sentir;
-porque en estos últimos días pude acompañar virtualmente y en persona a amigas que estaban pasando por momentos difíciles.

En las Escrituras, aprendemos:
"...y que vivieseis cada día en acción de gracias por las muchas misericordias y bendiciones que él confiere sobre vosotros." (Alma 34: 38)


 "Consulta al Señor en todos tus hechos, y él te dirigirá para bien; sí, cuando te acuestes por la noche, acuéstate en el Señor, para que él te cuide en tu sueño; y cuando te levantes por la mañana, rebose tu corazón de gratitud a Dios; y si haces estas cosas, serás enaltecido en el postrer día." (Alma 37: 37)

En un discurso el presidente Faust, dijo:
“Un corazón agradecido es el principio de la grandeza. Es un expresión de humildad. Es el fundamento para que se desarrollen virtudes como la oración, la fe la valentía, la alegría, la felicidad, el amor y el bienestar.” (La gratitud: Un principio salvador).

Éste himno refleja cómo me sentí esta tarde mientras reflexionaba en las cosas por las que le estoy agradecida al Señor:



Y ustedes ¿por qué cosas les están agradecidos/as al Padre Celestial?

lunes, 20 de febrero de 2017

La sabiduría de un niño de siete años

Quizás, a veces, suponemos que los niños, por ser niños, se van a aburrir si los sentamos delante de las Escrituras y los hacemos leer algunos versículos. Y, más aún, suponemos que no van a llegar a comprender lo que leen. 

No subestimemos a los niños. Ellos tienen una comprensión mayor de la que creemos y hasta nos pueden llegar a sorprender con sus conclusiones. Lo digo por experiencia propia.

Hoy, en nuestra Tarde de Hogar, Benjamín, mi hijo menor, y yo completamos (mejor dicho, él completó y yo supervisé) el crucigrama que figura debajo de estas líneas.



Así estaba antes de que mi hijo lo completara.



Acá ya había empezado a completarlo.


Para ayudar a mi hijo en la búsqueda, anoté los versículos correspondientes al lado de cada definición. En éste caso los versículos pertenecen al Libro de Mormón. 



Él leyó cada definición, y la escritura correspondiente. Cuando descubría la palabra, completaba el crucigrama. En total, completó ocho palabras (Continuaremos en otra oportunidad).

Al terminar, le pregunté que conclusión había sacado de todo lo que había leído. Entre otras cosas, y en sus propias palabras, me dió a entender que las cosas que leemos en las Escrituras debemos llevarlas a nuestra vida (es decir, aplicarlas). Me emocionó escuchar eso de la boca de mi hijo de 7 años.

Le pregunté que cómo sabía eso y me dijo que sintió decirlo. Eso nos llevó a hablar de la revelación y de cómo él había podido sentir al Espíritu Santo en ese momento. Fue un momento muy lindo entre mi hijo y yo. 
Jesucristo dijo en cuanto a los niños:

"...Dejad a los niños venir a mí y no les impidáis hacerlo, porque de los tales es el reino de los cielos." (Mateo 19:14)

 "Y todos tus hijos serán instruidos por el Señor; y grande será la paz de tus hijos." (3 Nefi 22:13)


Acá les dejo el enlace desde donde descargué el crucigrama. No sé si en la actualidad se puede bajar, porque yo lo hice hace más de tres años para mis alumnos de Seminario. En todo caso, si tienen tiempo, lo pueden copiar. Igualmente, en Internet hay muchos otros modelos de crucigramas. La idea es, y más si en sus familias hay niños pequeños (a los adolescentes también les puede gustar ¿eh?), que la búsqueda de las escrituras sea "dinámica". 
Otra idea (que yo no pude implementar, pero me queda pendiente) es hacer una "carrera" de búsqueda de Escrituras y el que complete más rápido el crucigrama se lleva algún premio simbólico o algo así. Eso sí, los más pequeños necesitarán ayuda, para que todo sea parejo.
¡Hasta el próximo post!

jueves, 16 de febrero de 2017

¿Qué hago cuando no sé qué hacer?

Estoy llena de debilidades. Me da la impresión de que antes de bautizarme en la Iglesia, ni las notaba pero desde que soy miembro de la Iglesia ¡esas debilidades parecen haberse multiplicado!

Con el tiempo entendí que:
"y si los hombres vienen a mí, les mostraré su debilidadDoy a los hombres debilidad para que sean humildes; y basta mi gracia a todos los hombres que se humillan ante mí; porque si se humillan ante mí, y tienen fe en mí, entonces haré que las cosas débiles sean fuertes para ellos." (Éter 12:27, Libro de Mormón)
Tengo varios cuadernos y he dividido cada uno de ellos en dos o tres partes. Cada parte está dedicada a una meta que me puse. Cada meta está relacionada con una debilidad que quiero vencer. Oro, ayuno y leo las Escrituras. El Señor me responde, me da instrucción y  me esfuerzo por hacer lo que me manda. Anoto mi progreso en cada una de las metas. 
Hoy,  he podido hacer algo que el Espíritu me había indicado hacer hace un par de días y me estaba costando llevar a la practica: pedir perdón. Muchas veces creemos que  somos nosotros los ofendidos y que es a nosotros a los que nos deben una disculpa. Y no nos damos cuenta de que, en realidad, fuimos los ofensores.

En palabras del presidente Dieter F Utchdorf:
"(...)Imagino que toda persona sobre la tierra ha sido afectada de algún modo por el espíritu destructivo de la contención, el resentimiento y la venganza. Quizás haya ocasiones en las que reconozcamos ese espíritu en nosotros mismos. Cuando nos sentimos heridos, enojados o llenos de envidia, es muy fácil juzgar a otras personas y a menudo achacarles a sus acciones motivaciones tenebrosas a fin de justificar nuestros propios sentimientos de rencor.
(...)Jesús enseñó: “…debéis perdonaros los unos a los otros; pues el que no perdona… queda condenado ante el Señor, porque en él permanece el mayor pecado” (Doctrina y Convenios 64:9), y “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia” (Mateo 5:7).
Naturalmente, esas palabras parecen perfectamente lógicas… cuando se aplican a otra persona. Cuando los demás juzgan y guardan rencor, vemos muy clara y fácilmente los resultados dañinos que eso produce; y por cierto, no nos gusta que la gente nos juzgue a nosotros.
Pero cuando se trata de nuestros propios prejuicios y agravios, demasiadas veces justificamos nuestro enojo como justo y nuestro juicio como fidedigno y apropiado. Aunque no podemos ver el corazón de los demás, suponemos que podemos reconocer una motivación maliciosa o incluso a una mala persona en cuanto los vemos. Cuando se trata de nuestra propia amargura, hacemos excepciones porque pensamos que, en nuestro caso, tenemos toda la información necesaria para considerar a alguien con desdén.
(...) Este tema de juzgar a los demás en realidad podría enseñarse con un sermón de tres palabras. Cuando se trate de odiar, chismear, ignorar, ridiculizar, sentir rencor o el deseo de infligir daño, por favor apliquen lo siguiente:
¡Dejen de hacerlo!" (Encontrarán el discurso completo aquí).
Estoy muy agradecida porque pese a mis debilidades sé que mi Padre Celestial me conoce, me ama y quiere que triunfe y progrese. Y porque  Su obra y Su  gloria es "Llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre" (Moisés 1:39) es que le da a  una de Sus hijas imperfectas "...línea por líneaprecepto por precepto..." (2 Nefi 28:30). Y yo debo hacer mi parte.

Leer las Escrituras, leer o ver los discursos de la Conferencia General, ayunar, orar. Esas son cosas que hago cuando no sé que hacer, cuando mi vida está tomando un rumbo que no me gusta.
Es maravilloso, gratificante, reconfortante saber que si le entrego al Señor  las riendas de mi vida, puedo llegar a tener el poder de  hacer, decir y ser lo que Él me mande (Himno 175).

El siguiente discurso me ayudó mucho a saber qué hacer, también:






¿Qué debilidades sientes que debes vencer? ¿Que harás para vencerlas? En este post te dejé algunas pautas. ¿Las pondrás en práctica?