Mansos, reverentes, hoy, inclinados ante Dios,recordemos al Señor, que la libertad nos dio.Él Su sangre derramó; nuestra salvación ganó.Dio Su vida con amor; Él es nuestro Redentor.Este pan emblema es de Su cuerpo que Él dio.Esta agua signo es de Su sangre que vertió.Le debemos recordar, pues nos dio la libertad.En la cruz Su vida dio; por nosotros padeció.
Experiencias cotidianas de una miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, esposa, madre y estudiante con alma de escritora.
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domingo, 3 de marzo de 2024
Réplica de un testimonio dominical
domingo, 21 de enero de 2024
¡Viva la esencia de las personas!
El viernes pasado, después de mi servicio en el Centro de Historia Familiar y en la Casa del Señor, me senté debajo de un árbol, en los jardines. Usualmente, al igual que todos los miembros y visitantes, doy la infaltable vuelta alrededor del templo para disfrutar de su belleza y para sacarme fotos. Esta vez, sin embargo, decidí ponerme a leer la Biblia. Entre parentésis, una de mis metas es leer el Antiguo Testamento íntegro para encontrar evidencias (aunque ya lo sé) de que este tomo de Escrituras es fiel testimonio de que los israelitas de la antiguedad sabían de la misión y futura Expiación de Jesucristo. Sus ritos y ordenanzas, incomprensibles para un lector moderno, remitían todo el tiempo hacia Él.
La cuestión es que, como dije, me senté a la sombra de uno de los árboles, abrí mi Biblia y sucedió esto:
No hubo preparación previa. Mi intención era sacar una foto con el Templo de fondo pero sopló la brisa y.decidí cambiar el formato a video para guardarlo. Fue un momento muy lindo, tanto que, posteriormente, le dediqué un post en Instagram, sin ningún agregado, dejando el sonido ambiente y con la siguiente escritura:
"(...) Y he aquí que Jehová pasaba, y un grande y poderoso viento rompía los montes y quebraba la peñas delante de Jehová, pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento, un terremoto, pero Jehová no estaba en el terremoto. Y tras el terremoto, un fuego, pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego, una voz apacible y delicada." (1 Reyes 19: 11-12)
Inmediatamente después de que el viento "jugó" con las hojas de mi Biblia, hice otras grabaciones con la esperanza de que volviera a pasar y quedara tan bonito como la vez anterior. No hubo manera. Ciertas cosas se dan de manera espontánea y ahí reside su encanto: en su autenticidad.
Confieso que, más tarde ese mismo día, borré estos intentos fallidos de lograr una grabación perfecta pero, después de meditarlo un poco, las rescaté de la papelera de mi celular (¡Bendita tecnología que da esa posibilidad!). ¿Por qué no mostrar, también, las "imperfecciones" de la grabación, los intentos que no resultaron como quería? Después de todo, a mí no me gustan demasiado las "poses", el "aparentar que..." (Tanto en las fotos como en la vida) Prefiero mostrarme tal cual soy (un poco distraída, otro tanto atropellada, etc), aún si no lleno las expectivas de otros.
"En nuestro mundo, y aun en la cultura de la Iglesia, siempre está la tentación de obsesionarse con la perfección. Las redes sociales, las expectativas poco realistas, y a menudo nuestra propia autocrítica, crean sentimientos de insuficiencia, de que no somos lo bastante buenos y que nunca lo seremos. Algunos incluso malinterpretan la invitación del Salvador: “Sed, pues, vosotros perfectos”.
Recuerden que el perfeccionismo no es lo mismo que ser perfeccionados en Cristo. El perfeccionismo requiere un nivel imposible y autoimpuesto por el que se nos compara con los demás. Esto genera sentimientos de culpa y ansiedad, y puede hacer que queramos rendirnos y aislarnos.Ser perfeccionados en Cristo es otra cuestión; es el proceso, guiado amorosamente por el Espíritu Santo, de llegar a ser más como el Salvador. El nivel lo establece un Padre Celestial amoroso y omnisciente, y está definido con claridad en los convenios que se nos invita a recibir. Nos libera de las cargas de los sentimientos de culpa e insuficiencia, y siempre hace hincapié en quiénes somos a los ojos de Dios. Mientras este proceso nos eleva y nos impulsa a ser mejores, se nos valora por nuestra devoción personal a Dios, la cual manifestamos en nuestros esfuerzos por seguirlo con fe. Al aceptar la invitación del Salvador de venir a Él, enseguida nos damos cuenta de que hacer lo mejor que podamos es suficiente, y que la gracia de un Salvador amoroso cubrirá la diferencia como no podemos ni imaginar." (Discurso completo acá)
Mis actos "fallidos":
¡Viva la esencia de las personas!
domingo, 31 de diciembre de 2023
Por un 2024 de 366 oportunidades (y más).
"Si tuvieras que nombrar tres acontecimientos importantes que te pasaron este año, ¿cuáles serían?", me preguntó mi hijo ayer, palabras más, palabras menos. Yo ya venía pensando en tres hechos puntuales para hacerlos parte de tres post consecutivos (uno por acontecimiento) pero, para no dilatar más la cosa decidí unificarlos en este que estás leyendo hoy.
¿El primer hecho significativo? Fue en septiembre. Precisamente el domingo 17. Había asistido a la conferencia de mi barrio en calidad de primera consejera de Sociedad de Socorro de Estaca. Terminada la reunión de líderes previa, el presidente de Estaca pidió hablar conmigo. Yo algo me palpitaba. Fui relevada y, en ese mismo momento, llamada como presidenta de Sociedad de Socorro de la unidad a la que asisto. ¿Porque es algo significativo para mí? Fue, literalmente, la respuesta a algo que había pedido casi cuatro meses atrás. En realidad, más que un pedido fue un deseo de mi corazón expresado durante una clase de seminario..Ese día, 18 de mayo (lo recuerdo bien porque anoté impresiones en mi agenda/diario), mientras mi hijo y otros jóvenes "eran instruidos por el Señor " (3 Nefi 22: 13) con la doctrina del Evangelio del Nuevo Testamento (de hecho, se estaba hablando de los dos grandes mandamientos) me puse a caminar por el pasillo y las aulas del centro de reuniones. Miraba los cuadros de esa, MI capilla, con algo de nostalgia, pensando en cuanto me gustaría volver.
Aclaro en este punto que, por mi llamamiento de consejera de sociedad de Socorro de Estaca una de mis responsabilidades era supervisar tres barrios, lo que implicaba visitarlos a menudo. La asistencia a mi barrio era, por lo tanto, espaciada. Ser llamada a la presidencia de Sociedad de Socorro fue como volver a casa después de un largo viaje.😊
El segundo acontecimiento no es en realidad el segundo pero lo presento así porque quiero dejar lo mejor para el final. Salto hasta diciembre, mes que estamos transitando y que casi llega a su fin. En alguna otra entrada te conté que había empezado el curso de Acompañante Terapéutico. La noticia es que me gradué, lo que representa todo un logro para mí. ¿Te cuento algo? Me enganche tanto con esta área de la salud mental que me anoté en una sede de Escuela de Gobierno de Salud "Floreal Ferrara" para realizar la Tecnicatura de Acompañante Terapéutico. No sé si quedaré, porque va por sorteo, pero ahí vamos. Llegado el momento, te daré más detalles.
martes, 26 de septiembre de 2023
¿Se nota que es algo que me gusta hacer?
En esta publicación te conté cómo una hermana me propuso ser voluntaria del Centro de Family Search del Templo. Acá, una pequeña muestra de mi servicio de dos horas los días martes👇👇👇👇👇👇
lunes, 28 de agosto de 2023
¡Vuelvo a ser estudiante!
Después de mi experiencia en el Profesorado, que tuvo sus cosas buenas (y no tan buenas), tomé la decisión de parar por un tiempo. Las ganas de seguir estudiando se habían apagado un poco y parecía que no iban a renacer por un largo, largo tiempo hasta que el 23 de julio, haciendo trámites por San justo, vi este cartelito↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷
"Nuestra vida es como un tablero de ajedrez y el Señor nos mueve de un lugar a otro, si es que somos receptivos a las impresiones del Espíritu. En retrospectiva, podemos ver Su mano en nuestra vida.(...)
Gracias a la experiencia de mi propia travesía por la vida, sé que el Señor nos moverá sobre aquel imaginario tablero de ajedrez para hacer Su obra. Lo que podría parecer una oportunidad al azar está, de hecho, dirigido por un amoroso Padre Celestial, quien puede conocer el número de cabellos en cada cabeza. Ni siquiera un pajarillo cae a tierra sin que lo note nuestro Padre. El Señor se ocupa de los pequeños detalles de nuestra vida, y esos incidentes y oportunidades han de prepararnos para elevar a nuestra familia y otras personas conforme edificamos el Reino de Dios en la tierra.(...)
Cada uno de nosotros es preciado y amado para el Señor, quien se preocupa, susurra y vela por nosotros de forma particular para cada uno. Él es infinitamente más sabio y más poderoso que los hombres y mujeres mortales. Conoce nuestros retos, nuestros triunfos, y los deseos rectos de nuestro corazón." (Discurso completo acá)
























