> Diario de Abish

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sábado, 11 de mayo de 2024

Repercusiones de mi primera experiencia como AT



¡Y, sí! Me lancé nomás a esta “aventura” de ser acompañante terapéutico (AT). ¿Lo mejor de todo? Queda cerca de casa y el horario es más que conveniente. Puedo decir, con toda seguridad, que encontrar este trabajo no fue casualidad. Sé que detrás de todo esto, de la forma en cómo se fueron dando las  cosas, está la mano del Padre Celestial. Para mí, al igual que muchas cosas que pasan en mi vida, esta experiencia me tiene reservada grandes dosis de aprendizaje y conocimiento, los cuales no podría obtener de otra manera. 

¿Qué hace un AT? En pocas palabras, acompaña a las personas en su cotidianeidad para ayudarlos a desenvolverse en sus diversas actividades, teniendo en cuenta sus desafios físicos, mentales o emocionales. El objetivo es que logren su autonomía y autovalimiento. En esta oportunidad, me toca una integración escolar; es decir, acompañar a un alumno en la escuela. No voy a negar que es todo un desafio  (por lo nuevo, por lo distinto) y que me asaltaron los inevitables temores  e inseguridades, propios de mi personalidad,  pero decidí refugiarme en las escrituras, en los discursos y en la oración para  cultivar una  confianza más plena en mí misma y, sobre todo, en el Señor. 

Las respuestas, en las fuentes divinamente señaladas  (acá vas a encontrar, entre otras cuestiones, cuáles son esas fuentes) y hasta en las redes sociales, no se hicieron esperar. 


16 abril



18 abril



24 de abril



25 abril











26 abril



"Hagan el esfuerzo espiritual para procurar milagros; oren pidiendo a Dios que los ayude a ejercer ese tipo de fe. Les prometo que pueden experimentar por ustedes mismos que Jesucristo “da fuerzas al cansado y multiplica las fuerzas del que no tiene vigor”. Hay pocas cosas que aceleren más su ímpetu espiritual, que el darse cuenta de que el Señor los está ayudando a mover un monte de sus vidas”.
(Russell M. Nelson, Conferencia General abril 2022, "El poder del ímpetu espiritual")




30 de abril






1 de mayo





3 de mayo







Debo confesar que los dos carteles de arriba cambiaron mi perspectiva en cuanto a lo que el acompañante representa en la vida de un acompañado, y me hicieron dar cuenta, más cabalmente, de la enorme responsabilidad del primero. Infinita gratitud a mi Padre Celestial por abrirme los ojos, por ampliar mi visión.

4 de mayo



5 de mayo





Esta es mi experiencia con la oración y el dejar todo en manos del Señor . Pero este es un ejercicio, un hábito que debe perdurar toda la vida y no solo cuando, como en mi caso, uno siente que no puede, que no está capacitado, que puede llegar a fracasar. El Señor está a nuestro lado, para acompañar, sostener,  ayudarnos a dar, metáforicamente hablando, nuestros primeros pasos hasta que los podamos dar por nosotros mismos. El mismo modelo que sigue un acompañante terapéutico, ¿no?

domingo, 3 de marzo de 2024

Réplica de un testimonio dominical

Como cada primer domingo del mes, salvo cuado toca Conferencia General o de Estaca, los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tenemos  la oportunidad de compartir nuestros testimonios en la reunión Sacramental; es decir, de declarar las verdades del Evangelio, según lo indique el Espíritu Santo. Esta mañana no fue la excepción.

Los líderes nos recomiendan  no dejar pasar la oportunidad de testificar de Cristo. No solo se beneficia el que escucha expresar su testimonio a alguien más  sino que, tambien; se comprenden el uno al otro, y ambos son edificados y se regocijan juntamente.” (Doctrina y Convenios 50: 22)

Yo sentí la necesidad de hablar de la  Expiación. Como preparación para Tomar la Santa Cena, dos sacerdotes del barrio parten el pan en pedacitos, mientras la congregación entona un himno alusivo. A mi me gusta imaginar que son las manos de Jesucristo mismo, partiendo el pan, como hizo con Sus discipulos. Hay simbolismo y poder en esta sagrada ordenanza. Los pedacitos de pan representan Su carne, que Él dio por amor a nosotros. Asímismo, el agua, que tomamos de pequeños vasitos, representa Su sangre, que derramó, gota a gota, para que “no padeciéramos, si es que nos arrepentíamos”. (Doctrina y Convenios 19: 26)





Como dice el himno 108:
Mansos, reverentes, hoy, inclinados ante Dios,
recordemos al Señor, que la libertad nos dio.
Él Su sangre derramó; nuestra salvación ganó.
Dio Su vida con amor; Él es nuestro Redentor.

Este pan emblema es de Su cuerpo que Él dio.
Esta agua signo es de Su sangre que vertió.
Le debemos recordar, pues nos dio la libertad.
En la cruz Su vida dio; por nosotros padeció.
Buscaremos santa paz, compasión y hermandad.
Perdonando ̮a los demás, Cristo nos perdonará.
En humilde oración buscaremos bendición,
y Su gracia nos dará; como fuente manará.

Cristo ruega ante Dios; Él es nuestro mediador.
Cual amigo nos amó con un infinito ̮amor.
Dice Él: “Obedeced; fieles y humildes sed.
Si mostráis amor y fe, vuestro Salvador seré.


La Expiación de Jesucristo está alcance de todos, no solo de quienes han cometido pecados graves sino, incluso, de aquellas personas que han entrado en la senda de los convenios y, aún, necesitan sanar física, emocional y espiritualmente, perdonar y ser perdonados, despojarse del hombre o de la mujer natural que impide su progreso personal, ver manifestarse la mano del Señor en sus vidas.

He sentido la influencia de Su Expiación y de Su amor en mi propia vida muchas veces y de diferentes maneras pero hoy, mientras tomaba la Santa Cena comprendí un poco más. Luego, al subir al púlpito, pude ver a hermanas que, desde el lugar en que estaba sentada, me resultaba difícil ver. El solo hecho de estar unos centímetros más arriba del suelo, amplió mi visión. Me fue imposible no compararlo con mi calidad de miembro de la Iglesia de Jesucristo. El ser, el pertenecer, el perseverar me ha elevado por sobre las cosas del mundo y le ha dado a mi visión limitada, una perspectiva superior. No soy perfecta pero, desde que me bauticé, allá por 2006, mi vida es distinta, mejor. No cambiaría esto por nada.

domingo, 21 de enero de 2024

¡Viva la esencia de las personas!



No hay una razón para este post. O sí (pero me lo reservo).

El viernes pasado, después de mi servicio en el Centro de Historia Familiar y en la Casa del Señor, me senté debajo de un árbol, en los jardines. Usualmente, al igual que todos los miembros y visitantes, doy la infaltable vuelta alrededor del templo para disfrutar de su belleza y para sacarme fotos. Esta vez, sin embargo, decidí ponerme a leer la Biblia. Entre parentésis, una de mis metas es leer el Antiguo Testamento íntegro para encontrar evidencias (aunque ya lo sé) de que este tomo de Escrituras es fiel testimonio de que los israelitas de la antiguedad sabían de la misión y futura Expiación de Jesucristo. Sus ritos y ordenanzas, incomprensibles para un lector moderno, remitían todo el tiempo hacia Él. 

La cuestión es que, como dije, me senté a la sombra de uno de los árboles, abrí mi Biblia y sucedió esto:



No hubo preparación previa. Mi intención era sacar una foto  con el Templo de fondo pero sopló la brisa y.decidí cambiar el formato a video para guardarlo. Fue un momento muy lindo, tanto que, posteriormente, le dediqué un post en Instagram, sin ningún agregado, dejando el sonido ambiente y con la siguiente escritura:


"(...) Y he aquí que Jehová pasaba, y un grande y poderoso viento rompía los montes y quebraba la peñas delante de Jehová, pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento, un terremoto, pero Jehová no estaba en el terremoto. Y tras el terremoto, un fuego, pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego, una voz apacible y delicada." (1 Reyes 19: 11-12)


Inmediatamente después de que el viento "jugó" con las hojas de mi Biblia, hice otras grabaciones con la esperanza de que volviera a pasar y quedara tan bonito como la vez anterior. No hubo manera. Ciertas cosas se dan de manera espontánea y ahí reside su encanto: en su autenticidad. 

Confieso que, más tarde ese mismo día, borré estos intentos fallidos de lograr una grabación perfecta pero, después de meditarlo un poco, las rescaté de la papelera de mi celular (¡Bendita tecnología que da esa posibilidad!). ¿Por qué no mostrar, también, las "imperfecciones" de la grabación, los intentos que no resultaron como quería? Después de todo, a mí no me gustan demasiado las "poses", el "aparentar que..." (Tanto en las fotos como en la vida) Prefiero mostrarme tal cual soy  (un poco distraída, otro tanto atropellada, etc), aún si no lleno las expectivas de otros. 


"En nuestro mundo, y aun en la cultura de la Iglesia, siempre está la tentación de obsesionarse con la perfección. Las redes sociales, las expectativas poco realistas, y a menudo nuestra propia autocrítica, crean sentimientos de insuficiencia, de que no somos lo bastante buenos y que nunca lo seremos. Algunos incluso malinterpretan la invitación del Salvador: “Sed, pues, vosotros perfectos”.
Recuerden que el perfeccionismo no es lo mismo que ser perfeccionados en Cristo. El perfeccionismo requiere un nivel imposible y autoimpuesto por el que se nos compara con los demás. Esto genera sentimientos de culpa y ansiedad, y puede hacer que queramos rendirnos y aislarnos.Ser perfeccionados en Cristo es otra cuestión; es el proceso, guiado amorosamente por el Espíritu Santo, de llegar a ser más como el Salvador. El nivel lo establece un Padre Celestial amoroso y omnisciente, y está definido con claridad en los convenios que se nos invita a recibir. Nos libera de las cargas de los sentimientos de culpa e insuficiencia, y siempre hace hincapié en quiénes somos a los ojos de Dios. Mientras este proceso nos eleva y nos impulsa a ser mejores, se nos valora por nuestra devoción personal a Dios, la cual manifestamos en nuestros esfuerzos por seguirlo con fe. Al aceptar la invitación del Salvador de venir a Él, enseguida nos damos cuenta de que hacer lo mejor que podamos es suficiente, y que la gracia de un Salvador amoroso cubrirá la diferencia como no podemos ni imaginar." (Discurso completo acá)

 

Mis actos "fallidos":





¡Viva la esencia de las personas!


domingo, 31 de diciembre de 2023

Por un 2024 de 366 oportunidades (y más).



"Si tuvieras que nombrar tres acontecimientos importantes que te  pasaron este año, ¿cuáles serían?", me preguntó mi hijo ayer, palabras más, palabras menos. Yo ya venía pensando en tres hechos puntuales para hacerlos parte de tres post consecutivos (uno por acontecimiento) pero, para no dilatar más la cosa decidí unificarlos en este que estás leyendo hoy.

¿El primer hecho significativo? Fue en septiembre. Precisamente el domingo 17. Había asistido a la conferencia de mi barrio en calidad de primera consejera de Sociedad de Socorro de Estaca. Terminada la reunión de líderes previa, el presidente de Estaca pidió hablar conmigo. Yo algo me palpitaba. Fui relevada y, en ese mismo momento, llamada como presidenta de Sociedad de Socorro de la unidad  a la que asisto. ¿Porque es algo significativo para mí? Fue, literalmente, la respuesta a algo que había pedido casi cuatro meses atrás. En realidad, más que un pedido fue un deseo de mi corazón expresado durante una clase de seminario..Ese día, 18 de mayo (lo recuerdo bien porque anoté impresiones en mi agenda/diario), mientras mi hijo y otros jóvenes "eran instruidos por el Señor " (3 Nefi 22: 13) con la doctrina del Evangelio del Nuevo Testamento (de hecho, se estaba hablando de los dos grandes mandamientos) me puse a caminar por el pasillo y las aulas del centro de reuniones.  Miraba los cuadros de esa, MI capilla, con algo de nostalgia, pensando en cuanto me gustaría volver. 











Aclaro en este punto que, por mi llamamiento de consejera de sociedad de Socorro de Estaca una de mis responsabilidades era supervisar tres barrios, lo que implicaba visitarlos a menudo. La asistencia  a mi barrio era, por lo tanto, espaciada. Ser llamada a la presidencia de Sociedad de Socorro fue como volver a casa después de un largo viaje.😊

El segundo acontecimiento no es en realidad el segundo pero lo presento así porque quiero dejar lo mejor para el final. Salto hasta diciembre, mes que estamos transitando y que casi llega a su fin. En alguna otra entrada te conté que había empezado el curso de Acompañante Terapéutico. La noticia es que me gradué, lo que representa todo un logro para mí. ¿Te cuento algo? Me enganche tanto con esta área de la salud mental que me anoté en una sede de Escuela de Gobierno de Salud "Floreal Ferrara" para realizar la Tecnicatura de Acompañante Terapéutico. No sé si quedaré, porque va por sorteo, pero ahí vamos. Llegado el momento, te daré más detalles.














Ahora sí: la frutilla del postre. Pero para eso hay que retroceder hasta el 10 de noviembre.




¡Sí, desde ese día tenemos al élder Glik de regreso en Argentina! Tuvo que volver antes por problemas en los meniscos. La decisión la tomó en conjunto con sus líderes, después de varios meses de dolencia, quienes consideraron que sería mejor que empezara su recuperación en casa. La parte buena es que sigue siendo un misionero. Ya no tiene que proselitar pero puede prestar servicio de muchas otras maneras significativas. 

Acá, por ejemplo, prestando servicio en Family Search↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷




Sí te interesa saber más sobre lo que hace un misionero de servicio entrá en este enlace.

Estamos a nada de empezar un nuevo año. Por ahora, me despido y te deseo un  2024 con 366 oportunidades (y más).
          

Mi último día del año con mis hijos y en la capilla




¿Nos reencontrarnos el año que viene?




martes, 26 de septiembre de 2023

¿Se nota que es algo que me gusta hacer?

En esta publicación te conté cómo una hermana me propuso ser voluntaria del Centro de Family Search del Templo. Acá, una pequeña muestra de mi servicio de dos horas los días martes👇👇👇👇👇👇





Por si esto no fuera poco, para mi sorpresa, fui convocada al espacio que la Subsecretaría de Culto de La Matanza le cedió a Family Search en la Feria del Libro de San Justo el martes 12 de septiembre.





¿Se nota que es algo que me gusta hacer?