> Diario de Abish

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jueves, 12 de noviembre de 2020

Publicación "express"

Esta publicación es cortita, cual vuelo "rasante" de gaviota en altamar (?), para quien ande por el éter y me llegue a leer 😜.  ¿Te acordas que te conté que había empezado un Taller de Literatura Infantil y Juvenil y, además, un curso de inglés que dan los misioneros? Bueno, por falta de tiempo no les podía dedicar la atención que merecían y, lamentablemente, tuve que abandonarlos. Ambos eran en dia de semana y se me complicaba con el asunto del Profesorado, etc.

La buena noticia es que me anoté en un curso de autosuficiencia que dan los días sábados y domingos, que es cuando estoy más libre.

¿De qué trata este curso? Para explicarte, no encontré nada mejor que este video




Para mí, el poder participar de este curso es la respuesta a muchas oraciones que he venido haciendo y una manera en la que el Padre Celestial me está ayudando con mi progreso.

Empiezo este sábado, así que ya te contaré (espero)  como me va yendo.


lunes, 9 de noviembre de 2020

8 de noviembre de 2020: un día para recordar




¿A qué no sabés? ¡Volvimos a la capilla! Si, ese día que parecía tan lejano, al final es una realidad.

Protocolos mediante, pudimos  renovar nuestros convenios. Como hay un límite en las reuniones,  los miembros nos iremos turnando para que todos tengan la posibilidad de asistir (excepto  menores de doce años y mayores de sesenta hasta que la Subsecretaría de Cultos de la Matanza indique que sí pueden.)

En lo personal, este regreso me generó sentimientos encontrados. Por un lado, salir de casa para reunirme con otras personas me resultó extraño (no es para menos, después de casi 8 meses de aislamiento obligatorio, ¿no?) y, por el otro, volver a ver a mi hijo mayor bendecir la Santa Cena, entonar los himnos sacramentales y compartir con otros hermanos y hermanas el discurso que me asignara el obispo,  me hizo sentir tan feliz e infinitamente agradecida con mi Padre Celestial  como me imagino se sintió el resto por sus propias bendiciones personales.

El tema de mi discurso no pudo ser más oportuno. Me tocó hablar de El Libro de Mormón. Hoy más que nunca, las personas (y no solo los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días) deben conocer de qué trata. No es un libro más. Es realmente "otro testamento de Jesucristo". Gracias a él, podemos tener respuestas a las preguntas mas profundas de la vida. Tiene el poder de darnos luz, entendimiento y guía personal, de disipar la confusión, la oscuridad, la mentira y el error. Por si no sabias, estas escrituras fueron grabadas en planchas de oro pero no era el material del que estaban hechas lo que era de gran valor sino su contenido (Mormón 8: 14).

De todas las cosas que se puede decir, enseñar, compartir de El Libro de Mormón elegí, como parte de mi discurso, las listas que el presidente Nelson hizo en cuanto a lo que que afirma, refuta, cumple, aclara y revela. Si llegaste hasta acá te pido que sigas leyendo y lo descubras por vos mismo/a.


Presidente Russell M. Nelson escribiendo sus listas de El Libro de Mormón. Imagen: masfe.org


El Libro de Mormón es:

  • Otro Testamento de Jesucristo. Sus principales autores (Nefi, Jacob, Mormón, Moroni) y su traductor, José Smith, fueron todos ellos testigos oculares del Señor.
  • Un registro de Su ministerio entre las personas que vivieron en la antigua América.
  • Verdadero, como atestiguó el Señor mismo.

El Libro de Mormón afirma:

  • La identidad individual del Padre Celestial y de Su Hijo Amado, Jesucristo.
  • La necesidad de la caída de Adán y la sabiduría de Eva, para que los hombres tengan gozo.

El Libro de Mormón refuta las nociones de que:

  • La revelación terminó con la Biblia.
  • Los niños pequeños tienen necesidad de bautizarse.
  • La felicidad puede hallarse en la maldad.
  • La bondad individual es suficiente para la exaltación (las ordenanzas y los convenios son necesarios).
  • La caída de Adán mancilló al género humano con el “pecado original”.

El Libro de Mormón cumple con las profecías bíblicas de que:

  • “Otras ovejas” oirán Su voz.
  • Dios llevará a cabo “una obra maravillosa y un prodigio” hablando “desde el polvo”.
  • El “palo de Judá” y el “palo de José” llegarán a ser uno.
  • El Israel esparcido será recogido “en los últimos días”, y la manera en que se efectuará.
  • La tierra de la herencia del linaje de José se encuentra en el hemisferio occidental.

El Libro de Mormón aclara nociones como:

  • La existencia preterrenal.
  • La muerte. Es un componente necesario del gran plan de felicidad de Dios.
  • La existencia posterrenal, que empieza en el paraíso.
  • La resurrección del cuerpo, reunido con el espíritu, llega a ser un alma inmortal.
  • El Señor nos juzgará de acuerdo con nuestras obras y los deseos de nuestro corazón.
  • La manera correcta de efectuar las ordenanzas: por ejemplo, el bautismo, la Santa Cena y la manera de conferir el Espíritu Santo.
  • La expiación de Jesucristo.
  • La Resurrección.
  • La función importante de los ángeles.
  • La naturaleza eterna del sacerdocio.
  • La manera en que la conducta humana es más susceptible al poder de la palabra que al de la espada.

El Libro de Mormón revela información previamente desconocida:

  • Se efectuaban bautismos antes del nacimiento de Jesucristo.
  • Los antiguos pobladores de América edificaban templos y los utilizaban.
  • José, el undécimo hijo de Israel, previó la función profética de José Smith.
  • Nefi (600–592 a. C.) previó el descubrimiento y la colonización de América.
  • Se perdieron partes claras y preciosas de la Biblia.
  • Cada persona recibe la Luz de Cristo.
  • La importancia del albedrío y la necesidad de que haya una oposición en todas las cosas.
  • Advertencias acerca de las “combinaciones secretas”

Acá vas a encontrar el discurso completo en el cual me basé para preparar parte del mío.



viernes, 23 de octubre de 2020

Mi método personal para aprender de textos académicos (y no, no es por ósmosis)

 23 de octubre de 2020. ¡A menos de un mes de la finalización de la cursada! 😲

Desde las primeras dudas, incertidumbres, el Taller inicial, las participaciones en el foro virtual (allá por abril-mayo) hasta hoy, con los primeros trabajos prácticos "aprobados", pasaron varios meses y ¡oh, sorpresa!, sigo todavía en carrera 😁

Cierto es que hubo varios momentos en que quise largar todo pero ahí estuvo mi familia alentándome y, por sobre todo, el Padre Celestial, animándome, a través de las escrituras y del sacerdocio, a continuar.

Algo que me ayudó mucho (pero mucho, ¿eh?) a encarar textos académicos, difíciles de entender (por lo menos para mí) fue el empezar cada estudio, cada lectura, con una oración. Hubo momentos en que conceptos que no entendía, se aclararon en mi mente gracias a este hábito. No, no es algo "mágico". Hay estudio, esfuerzo, constancia, el leer y releer detrás pero el Señor promete que si hacemos lo que esté a nuestro alcance, Él hará el resto.


"Lo que es de Dios es luz; y el que recibe luz y persevera en Dios, recibe más luz, y esa luz se hace más y más resplandeciente hasta el día perfecto. DyC 50: 24

"Pues he aquí, así dice el Señor Dios: Daré a los hijos de los hombres línea por línea, precepto por precepto, un poco aquí y un poco allí; y benditos son aquellos que escuchan mis preceptos y prestan atención a mis consejos, porque aprenderán sabiduría; pues a quien reciba, le daré más..." 2 Nefi 28: 30


Traté de tomarme todas las cosas con calma, paso por paso, para no llegar al límite de "desbordarme".


Imagen: Siora Photography on Unsplash


"Y mirad que se hagan todas estas cosas con prudencia y orden; porque no se exige que un hombre corra más aprisa de lo que sus fuerzas le permiten." Mosíah 4: 27

"No corras más 
aprisa, ni trabajes más de lo que tus fuerzas y los medios proporcionados te permitan..." DyC 10:4


Así que acá está mi "fórmula". Llegaré hasta donde tenga que llegar. Sé que si está en mi camino el ser docente, lo seré aunque, en el medio, haya obstáculos y alguna que otra frustración.

Se acercan los finales😁. En alguna otra publicación te contaré cómo me fue.


lunes, 19 de octubre de 2020

Detalles, recordatorios y "mimos" en el Día de la Madre

Soy de las que piensa que el Día de la Madre es todos los días, en el sentido de que no hay que esperar a esa ocasion "especial" para homenajearla, para comprarle algo, para visitarla, para "dedicarle" tiempo.  Aclaro: no significa que pase por alto esa fecha como si fuera una "más". De hecho, es una oportunidad en la que uno detiene un poco el ir y venir continuo y aprovecha para reunirse con la familia y pasar buenos momentos.

Alguien compartió en las redes esta publicación, en relación con el Día de la Madre (la verdad, no recuerdo quién)↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷



¡Qué significativas palabras! Más aún en este contexto de aislamiento, ¿no? El de ayer fue un Día de la Madre atípico, muy acotado para algunos y, quizás, no tanto para otros; pero en el que, seguramente, el amor hacia las madres se manifestó de la manera que describió el élder Utdchorf en uno de sus  discursos: "En las relaciones familiares, amor en realidad se deletrea t-i-e-m-p-o, tiempo." 

¿Me permitís que te comparta un poquito de cómo fue mi domingo? 

Con mi hermana, le hicimos una breve visita a mi mamá↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷



Por la tarde, di la clase a las mujeres y a los hombres jóvenes de la Iglesia por pedido de mi hijo, que es consejero de Escuela Dominical.

Hablamos de la obra "grande y maravillosa" que tendría lugar en los últimos tiempos, de la restauración del Evangelio, de la obra misional (de la que todos podemos formar parte) y, por último, compartí estas hermosas palabras que el presidente Russell M. Nelson le dirigió a los jóvenes de la Iglesia en el Devocional mundial de 2018:


“Ciertamente estos son los últimos días, y el Señor está acelerando Su obra para recoger a Israel. Ese recogimiento es lo más importante que se está llevando a cabo hoy en la tierra. Nada se le compara en magnitud, nada se le compara en importancia, nada se le compara en majestad. Y si eligen hacerlo, si lo desean, pueden formar gran parte de él. Pueden formar parte de algo grandioso, algo espectacular, ¡algo majestuoso!
Cuando hablamos del recogimiento, simplemente estamos diciendo esta verdad fundamental: cada uno de los hijos de nuestro Padre Celestial, a ambos lados del velo, merece escuchar el mensaje del evangelio restaurado de Jesucristo…
¡Piensen en ello! De todas las personas que han vivido en el planeta tierra, nosotros somos los que participaremos en este último y grandioso recogimiento. ¡Qué gran emoción!…
Ese recogimiento debería significar todo para ustedes. Esta es la misión para la cual fueron enviados a la tierra” 

Casi sin darse cuenta, mi hijo me hizo un regalo: el de ayudarme a servir en la obra del Señor.  ¡Él y yo trabajando juntos en Su iglesia! ¿Qué más se puede pedir?

Más tarde, participé de una videollamada con los misioneros y una niña de Primaria que se va a bautizar↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷




Como broche de oro, una videollamada express desde Rexburg↷↷↷↷↷↷↷↷↷↷



Pudo haber sido un día atípico, como dije más arriba; no pudo haber sido como imaginábamos o esperábamos pero lo que no faltó fueron esos "detalles", esos recordatorios, esos "mimos" que tanto bien hacen al espíritu.

jueves, 8 de octubre de 2020

Cosas que esta pandemia nos ayudó a valorar

Tengo menos de una hora libre hasta que empiece el primer Zoom del día así que aprovecho para sentarme y escribir estas líneas.

La verdad, nunca estuve tan ocupada como en estos días. En teoría, el tiempo tendría que sobrarnos ahora que algunos estamos en casa y, sin embargo, pareciera que las tareas se han multiplicado. Que ironía, ¿no? Bueno, pero me di cuenta de que el estar todo el tiempo con "algo por hacer" no es necesariamente bueno. Hay otras cosas que pueden ser "mejores" e, incluso, "excelentes".

El martes pasado tenía una reunión con compañeras del Instituto para hacer un trabajo práctico y, luego, clases. Así venía organizándome y mi tiempo lo estaba ocupando casi en su totalidad la carrera (y otras actividades "extracurriculares", como el Taller de Literatura Infantil y Juvenil, y las clases de inglés). De alguna manera, me había armado una "rutina", de la cual no me movía y dejaba otras cuestiones "para después".

Yo hace tiempo que no visito a mi mamá (el tema del coronavirus volteó todo de cabeza, no hace falta que te lo diga) así que nos hablamos por videollamada. Pero el martes, sentí que debía hacerle una visita, con todas las precauciones, claro. Deje de lado la reunión y fui a verla. La verdad, pasamos una mañana hermosísima. Desayunamos y almorzamos juntas. Pude compartir con ella enseñanzas del Evangelio que venían a mi mente (que le levantaron el ánimo, ya que venía atravesando complicaciones con su salud) y volví a casa con el tiempo para participar de la segunda clase. Me vino muy bien "desacelerar" un poquito y darle prioridad a lo que verdaderamente importa. Porque uno puede tener mucho estudio y conocimiento pero si da vuelta la cara a los afectos, a quienes nos necesitan ahora y no "después" venimos a ser como "metal que resuena o címbalo que retiñe" (1 Corintios 13: 1). De más está decir, además, que nada te recarga más las "pilas" que el poder hablar frente a frente, de poder sentir la mirada, la presencia física del otro, ¿no te parece? Cosas que esta pandemia nos ayudó a valorar.




Esta experiencia con mi mamá hizo que, en los días previos a la Conferencia General (que se transmitió estos 3 y 4 de octubre), mi estudio personal de las escrituras se centrara en el servicio que brindamos a los demás. Así leí sobre "Cómo llegar a ser instrumentos en las manos del señor" y "Estar anhelosamente consagrados" (fragmentos de estos discursos los tengo en mi otro diario. En algún momento, quizás, los comparta en este).

En fin, la cuestion es que siento mucha gratitud hacia mi Padre Celestial cada vez que recibo de Él estos dulces "recordatorios" cuando me salgo un poco de mi "eje".